La secretaria que contesta cuando vos no podés, carga los gastos que le mandan y te avisa cómo viene el día.
Avi contesta desde el WhatsApp de tu negocio, el de siempre.
Avi atiende en el número de tu negocio, el que ya tienen tus clientes. Ellos escriben como siempre y del otro lado contesta Avi con lo que tenés cargado. Cuál es exactamente te lo muestra la pantalla del bot, arriba de todo.
La conexión con WhatsApp la hacemos nosotros una sola vez. Hasta que esté hecha, la pantalla te avisa que falta.
Entrás con tu misma cuenta de Aval.ar. Ahí tenés cuatro pestañas: ⚡ Qué hace solo, 👥 Quién le habla, 🧠 Qué sabe y 🧪 Probarlo.
Cinco interruptores. Se prenden y se apagan al instante, y lo que apagues deja de pasar desde ese momento.
| Interruptor | Qué pasa cuando lo prendés |
|---|---|
| 🤖 Le contesta solo a tus clientes | Cuando un cliente escribe, contesta al toque con lo que tenés cargado: horarios, dirección, promos y hasta la reserva de esa persona. Si el dato no está, no inventa: le pasa el WhatsApp del local y te avisa a vos. |
| 💬 El asistente de tu página web | El mismo cerebro, pero en tu página. Los que entran preguntan ahí y ni te llega el mensaje. |
| ☀️ El buen día | A las 9 de la mañana te manda cómo viene el día: reservas, quién trabaja y lo que hay que mirar. Le llega a quien tenga el permiso “Preguntar los números”. |
| 📆 El repaso de la semana | Los lunes a las 10 te manda cómo cerró la semana anterior, sin que se lo pidas. |
| 📎 Carga sola lo que le mandan | Cuando alguien manda la foto de un remito o un comprobante, además de guardarla carga los datos que pudo leer. Si lo apagás, la foto igual se guarda: solo no se carga sola. |
El bot le contesta a cualquiera, pero solo le deja tocar tus datos a los números que vos habilites.
En 👥 Quién le habla → + Sumar una persona: ponés su WhatsApp (con característica, sin el 0 ni el 15), cómo le decís, y tildás qué va a poder hacer.
Te aparece un código de unos pocos dígitos. Desde el teléfono de esa persona hay que mandar ALTA seguido de ese código (ej: ALTA 12345678) al número de tu negocio, el mismo que te muestra la pantalla del bot. Hasta que lo mande, figura como “falta que confirme” y el bot no le deja hacer nada.
El bot la reconoce por su número y le contesta con el menú de lo que puede hacer. Si alguna vez deja de trabajar con vos, la das de baja y pierde el acceso al toque — sin borrar nada de lo que ya cargó.
| Permiso | Qué habilita |
|---|---|
| 💸 Cargar gastos | Manda la foto de un comprobante (o lo escribe) y se carga solo en Gastos. |
| 📎 Mandar documentos | Remitos, la foto del odómetro, cheques: quedan archivados con su fecha. |
| 📊 Preguntar los números | Cuánto se vendió, cuántas reservas hay, quién está trabajando. También recibe el buen día y el repaso. |
| 🏠 Su mundo personal | Sus propios gastos y su agenda, separados de los del negocio. Nadie más los ve, ni vos. |
| 👨🍳 Dictar recetas | Dicta una receta, un procedimiento o un instructivo (por texto o audio) y queda guardado. |
Lo que cargues acá es lo único que puede decir. Cada dato que sumás es una pregunta menos que te llega a vos.
Cuatro campos, en la pestaña 🧠 Qué sabe:
📍 La dirección — dónde está el local.
🕐 El horario de atención — a qué hora abrís, en tus palabras.
📱 El WhatsApp del local — a dónde manda a la gente cuando algo lo tiene que resolver una persona.
📋 Tus condiciones — la letra chica: seña, cancelaciones, tolerancia.
Son para lo que te preguntan siempre y no vive en ningún otro lado: si hay estacionamiento, si se puede llevar la torta, si aceptan mascotas. Mandan sobre todo lo demás: si la consulta encaja con una de estas, contesta eso y no deriva.
Las mismas respuestas usa el asistente de tu página web: se cargan una vez y sirven para los dos.
La carta, los horarios de reserva, las promos y los días que cerrás los lee solo de donde ya los cargás. No hay que repetirlos acá: al pie de la pestaña ves si los tenés cargados o no.
Una foto sola tiene que adivinarse. Con una línea al lado, no: le decís a dónde va y va ahí.
Los dos sirven, y es lo que hace todo el mundo: primero mandás el comprobante y después escribís de qué era. El bot espera esa línea unos segundos antes de cargar nada, así lo que escribiste viaja con la foto en vez de tener que corregirlo después.
Si la foto ya lleva el texto abajo (el pie de la foto), mejor todavía: con eso le alcanza y contesta al toque.
Alcanza con dos o tres palabras:
“pendiente” o “a pagar”: entra a Gastos como plata que todavía no salió.
“es de mi casa”, “de la obra”, “personal”: va a lo tuyo, no a los Gastos del negocio.
“viaje 1168”: se engancha a ese viaje, con su chofer y su camión.
“cargar cheque emitido”: entra en Cheques y no en Gastos.
“es de Andreoli”: queda a nombre de ese proveedor.
“guardame la póliza del 208”: no se carga como gasto, queda archivado para pedírtelo después.
Las de arriba son las más cortas, pero no es una lista cerrada: cuando lo que escribís no encaja con ninguna, el bot lo piensa en vez de darlo por gasto del negocio. Si le decís “eso suma a la deuda con Eugenia pero a mi favor”, entiende que es una cuenta tuya con una persona y no una compra del local.
Cuando no le queda claro lo deja en los Gastos del negocio, que es lo de siempre, y ahí lo corregís con una línea.
Si lo que escribís después de la foto es una pregunta (“¿tengo algo para pagar?”), el bot la contesta como pregunta y no la usa para clasificar la foto. Para decirle a dónde va, decíselo derecho, sin signo de pregunta.
Para tiendas de ropa. Vas caminando por el mayorista y se lo vas dictando: el bot lo deja anotado como borrador y después vos lo terminás en el Catálogo, con calma.
Alcanza con una línea: “estoy comprando”, “me fui de compras” o “te voy a pasar lo que compro”. A partir de ahí, y por seis horas, todo lo que le mandes lo toma como mercadería y no como un gasto.
No es obligatorio. Si mandás la boleta directamente y le decís qué es, también entra.
Lo importante es que diga qué prenda, cuántas y a cuánto:
“5 jeans wide leg marrón, 2 del 42, 2 del 44, 1 del 46, a 12.000 c/u”
“remeras básicas negras, 2 del M y 2 del L, 4.500 cada una”
“buzos oversize, docena 96.000”
El talle y el color los busca en tus listas, las del Catálogo. Si dijiste un color que no tenés cargado, no se lo inventa: deja el campo vacío y te lo marca como duda.
Sirve la foto de la prenda o la de la boleta del puesto, y la podés mandar sola: el bot la mira y se da cuenta de qué es. Si ve ropa o el remito de un mayorista, te la deja en borrador; si ve otra cosa (la boleta de la luz, un remis), la manda a Gastos como siempre.
Si querés estar segura, escribile al lado qué es: “es una inversión”, “para el stock”, “son compras”, “esto es para vender”. Lo podés escribir antes o después de la foto, los dos sirven.
“pasaje 85.000”, “remis 9.000”, “almuerzo 18.000” se cargan en Gastos, no en el Catálogo. Así, cuando volvés, sabés cuánto costó la mercadería y cuánto costó el viaje.
Te contesta el resumen del día: cuántas prendas, cuántas unidades, cuánta plata en mercadería y cuántas quedaron con dudas.
Nada de esto se publica solo. En Catálogo, arriba de todo, te espera el cartel de borradores: tocás uno y se abre Cargar producto ya lleno, con el nombre, la categoría, el costo, los talles con su stock y la foto. Vos ponés el precio de venta y ahí sí sale a la tienda.
La pestaña más útil, y la que casi nadie usa.
En 🧪 Probarlo ponés la pregunta y tocás “Ver qué contestaría”. No le manda nada a nadie: solo te muestra la respuesta. Funciona aunque tengas el bot apagado.
Si ponés el WhatsApp de alguien que ya tiene una reserva cargada, el bot lo reconoce y contesta con los datos de esa reserva. Así ves cómo lo atiende de verdad.
No es un error: es la regla más importante que tiene.
El bot solo puede afirmar cosas que estén cargadas en tu sistema. Si le preguntan algo que no está, no contesta que no ni se lo inventa: le pasa el WhatsApp del local y te avisa a vos.
Esto es a propósito. Un “no tenemos” inventado suena igual de seguro que uno verdadero, y es el error más difícil de descubrir: el cliente se va y nunca te enterás. Preferimos que derive de más y no que invente una sola vez.